10 cosas que he aprendido de mi ausencia del blog

Inicio la vuelta a mi blog con un post escrito desde el año pasado hasta hoy. Quien tiene un blog sabe de estos períodos de abandono, desgano o simplemente cambio de rumbo y dedicarse a otras cosas.

Este post tiene 2 partes. Empezó siendo un post de fin de año, pero al final nunca lo acabé. Hice todo lo que no tendría que haber hecho al escribir y me quedé sin palabras y sin ánimo de seguir escribiendo.

Ya hacía tiempo que no escribía en este blog, y al finalizar el año sentía que tenía que escribir un post de despedida. Pero al final ni uno ni lo otro.

A mi correo seguían llegando mensajes de personas que me escribían preguntándome cosas, que habían descubierto mi blog y que les había gustado mucho o que les había servido para sus trabajos.

Siempre me sentí en deuda con mis seguidores porque prometí mucho contenido que al final nunca pude terminar de escribir.

En fin, que no voy a dar más vueltas y lanzo este post que como lo explicaba más arriba, comenzó en diciembre de 2016 y ahora lo termino y lo presento en abril de 2017. Vamos a ello:

kurtcobain

Diciembre 2016

Ha sido un año duro. Para qué ocultarlo.

Pensaba que sólo me pasaba a mí, que este año me tenía a tope, que eran tiempos revueltos.

Hasta que llega diciembre y comienzas a leer artículos y notas sobre el fin del año, sobre las cosas que dejó el 2016 y lo que traerá el 2017, y de repente, te das cuenta que no eras la única.

Que el año 2016 ha sido bastante movido a nivel energético para muchas personas. Han pasado muchas cosas.

Tanto así, que casi había perdido el camino de vuelta a este blog.

La verdad es que no me apetecía escribir de nada. O mejor dicho, las mejores ideas de post se me ocurrían en los momentos menos pensados, peor aún, en lugares o situaciones imposibles: bajo la ducha, conduciendo o en el metro apretujada, o a la noche antes de irme a dormir, muy tarde y cansada.

Como resultado, pasaron meses sin venir por aquí. Me sentí frustrada muchas veces por no poder concretar mis ideas o proyectos.

¿Alguna vez te has sentido así? Asfixiada por no poder expresar lo que sientes, tus proyectos, o corriendo contra el tiempo para acabar una entrega, o cumplir con un compromiso. Y sientes que no llegas a todo.

Y está bien si es así, no somos marcianas.

Abril 2017

Pero si tienes un blog, no lo descuides. Más allá de tus seguidores, si no por tí. Para volver a inspirarte, para volver a escribir. Porque haciendo lo que más te gusta, sea cual sea el medio de expresión, te amplía el espíritu, la mirada sobre las cosas del mundo y enriquece tu alma.

Esto es lo que he aprendido en estos meses sin blog y que quiero compartir contigo:

1. Contra todo lo que dicen los expertos, tú debes escribir cuando tengas ganas. Los post forzados, copiados o traducidos de otros idiomas se notan, y quedan feos.

2. No te guardes los borradores por si acaso, si estás en épocas de sequía. Créeme que no volverás a él. Y cuando vuelva, como es mi caso, es demasiado tarde (el año nuevo pasó hacer rato)

3. Aprovecha los períodos de inspiración para escribir todo lo que te salga. De donde sea, pero sácalo. Y entonces sí ten una carpeta borradores, para tirar de los días que no tengas nada que escribir.

4. Escribir es un síntoma. Cuando escribimos es porque algo dentro de nosotros se mueve. Algo nos preocupa, algo nos inquieta o algo nos inspira. Aprovecha la escritura (o la pintura, la música, o el arte que mejor se te de) para descubrir qué es eso que te conmueve. Seguro algo bueno puede salir de ello.

5. En un mundo tecnologizado y sobreinformado, los mejores consejos son los que no se dan. Por eso, no busques consejos en internet sobre cómo hacer o qué hacer (a pesar de que esto pueda parecer un consejo). La creatividad no es amiga de las fórmulas, ni de los titulares al estilo “la guía definitiva para…”

6. Escribe, escribe, escribe, como si no hubiera mañana. Escribe hasta el final y no vuelvas atrás hasta que hayas acabado el impulso. Reelerte para volver a empezar cuesta muchísimo más y suele ser el momento donde dices, vaya chapuza lo que he escrito, mejor me lo guardo o mejor lo borro.

7. Diversifica. Cuando la inspiración es aún más esquiva, nada mejor que buscar la variedad. Que no puedes escribir nada? Pinta.- Que no puedes o no sabes o no te gusta pintar? Canta. Que no quieres cantar? Baila. Que no quieres bailar? Pues come.

8. Fluye pero ten el control. Esto parece una contradicción. Pero créeme. Las emociones suelen ser muy escurridizas si las dejamos demasiado libres. Permítete fluir, y a la vez, hazte un plan. Tómate la libertad de ser, a la vez de hacer.

9. El poder de las listas. Cuando todo lo demás no funcione, siempre nos quedarán las listas. Escribir una lista siempre es posible. Es como dejar que la mente nos dicte palabras. Si nos hacemos expertas escritoras de listas, ¿quien dice que de una palabra no surja una idea?

10.Constancia. Una vez escrito la primera línea, el primer texto, continúa. La constancia es una práctica que asegura el éxito de cualquier proyecto, y como todo hábito se cultiva con la práctica. Esta bien dejarte fluir, no llevarte por lo que dicen los demás ni exigirte demasiado, pero una vez que has superado esa barrera, coge impulso y no lo sueltes. Cosas buenas se encuentran en los momentos de sequía, pero otras mejores en los momentos de inspiración.

BONUS TRACK: 11. No prometas que lo harás, hazlo y luego dí aquí lo tienes. Hazlo y continúa.

Ahora que ya me he animado y he compartido estos 10+1 tips sobre mi propia experiencia con el blog, decirles que hace tiempo que estaba pensando darle un cambio de estilo y un rediseño.

También esto influyó en que no quisiera seguir escribiendo porque internamente estaba pasando por un momento de redefinición.

Siempre hay miles de cosas que atender, el tiempo pasa y me la paso pivoteando el barco, probando y probando ideas, a la vez que me pongo de lleno en nuevos proyectos que me entusiasman. Y la cosa no resulta así. Eso está bien un tiempo, de descubrimiento, de creatividad.

Pero al final del día, lo que cuenta es lo que de verdad has hecho. Lo que tiene un resultado significativo y medible (ambas cosas) para tí. Hay que enfocar.

Te invito a que hagas tus propios experimentos y los compartas conmigo, feliz de seguir en contacto por aquí o por cualquiera de los canales en los que me encuentras.

Ah! También dicen que no hay que publicar en fin de semana, pero sabes qué, yo en estos momentos publico cuando puedo y quiero. Ahí les va. 🙂

Cintia Oliva

Apasionada de la comunicación estratégica, los viajes, la tecnología 2.0 y la innovación ciudadana. Consultora Internacional. Me especializo en temas de cocreación abierta y metodologías participativas, desarrollo sostenible, políticas públicas y cooperación internacional. Dirijo Appsworking Lab, laboratorio de proyectos de innovación, comunicación y tecnologías para el desarrollo orientado a startups, ong, organizaciones, rse y gobierno. Periodista digital y emprendedora.